Especiales

Los frenos son una clave en la seguridad

Los automóviles son vehículos desarrollados para rodar rápido. Su función es transportar cómodamente a familias, parejas, jóvenes, adultos, niños, etc. Su uso está enfocado a satisfacer las necesidades diarias de la población. Es por eso que sus componentes tienden a desgastarse rápidamente. Uno de los más afectados es el sistema de frenos.3

Estos elementos deben ser revisados periódicamente para garantizar su buen funcionamiento. Los expertos recomiendan llevar los vehículos a sitios autorizados para que revisen de forma integral el estado de este sistema. Normalmente, las personas deben cumplir con los kilometrajes establecidos por cada fabricante para realizar los mantenimientos sugeridos.

Frenos

Entre las características fundamentales de este sistema está la eficacia de detención de un vehículo y la distancia en la que lo logra. Este detalle varía de marca a marca, por lo que es aconsejable acudir a un técnico cuando usted sienta que sus frenos no ofrecen las mismas prestaciones que entregaban un tiempo atrás.

No obstante, la efectividad de estos componentes también depende del estado de los neumáticos, amortiguadores y elementos de la suspensión, del pavimento, de la carga del vehículo y, por supuesto, de la habilidad del conductor.

Entre las piezas más importantes de este sistema están las pastillas (en las ruedas delanteras), las zapatas (en las traseras) y los discos. Estas son las partes que más se desgastan en todo el conjunto debido a su funcionamiento, que se ejecuta en base al rozamiento. Normalmente, los frenos traseros duran más que los delanteros ya que estos no sufren los efectos de la inercia, que hace que las ruedas delanteras carguen mayoritariamente el peso del auto.

Los datos:

  • Las pastillas de frenado tienen una marca que indica el momento en el que deben ser reemplazadas.
  • El líquido de frenos también sirve como alerta para saber que se deben cambiar las pastillas. Éste se reduce al mínimo cuando deben ser cambiadas.
  • Los discos también pierden eficacia con el desgaste. Éstos se pueden rayar y no acoplarse de forma adecuada a las pastillas. Esto provoca un frenado deficiente.
  • El líquido de frenos debe ser revisado anualmente. Muchos expertos recomiendan cambiarlo cada año o cada dos.
  • Cuando los tambores están en mal estado pueden ser reemplazados o rectificados, esto depende de su economía y del proceso que prefiera para reparar el problema.
  • Los frenos deben ser revisados o sustituidos cada 15 o 20 mil kilómetros o cuando produzcan vibraciones a la hora de detenerse.
  • Los ruidos a la hora de frenar también pueden ser indicadores de que algo anda mal con el mecanismo.
  • Cuando se sustituyen los discos y las pastillas es necesario cumplir con un periodo de prueba, de aproximadamente 300 kilómetros. Este tiempo sirve para permitir la alineación correcta entre la superficie de las pastillas y el disco.
  • La forma de conducir también incide en el desgaste de estos elementos. Usar freno de máquina puede ser una alternativa para evitar un desgaste acelerado de los componentes.
  • El pedal del freno también se convierte en una alerta. Éste puede indicar si existe alguna falla cuando, al accionarlo, se baja mucho o se pone muy rígido.
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Arriba