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A 50 años del triunfo estadounidense en Le Mans

AJ Foyt es, casi incuestionablemente, el piloto más exitoso en la historia del automovilismo. Ganó todo evento en el que participó, incluyendo Le Mans, hace 50 años.

El originario de Texas es el referente por excelencia del deporte motor en Estados Unidos, al haber vencido en las pruebas más prestigiosas: las 500 Millas de Indianapolis, las 24 Horas y las 500 Millas de Daytona, las 12 Horas de Sebring, además de consagrarse en certámenes como IROC y USAC. Lo único que faltó en su lista de deseos es haber competido en un Gran Premio de Fórmula 1, aunque en el papel, sus primeros tres arranques en la Indy 500 fueron parte del Campeonato Mundial.

Dan Gurney también es un histórico del deporte. El californiano fue un famoso diseñador de coches que tuvo éxito en Indianapolis y en coches deportivos durante la segunda mitad del siglo XX, al grado de ser el único estadounidense en adjudicarse un Gran Premio de Fórmula 1 en un coche americano, construido por él mismo: el Eagle-Weslake V12, ni más ni menos que en el trazado original de Spa-Francorchamps.

2017 es un año de celebración para Foyt, al ser homenajeado en el museo del Brickyard por el 40 aniversario de su cuarto triunfo en el clásico del Mes de Mayo; además, se cumplen 50 años de otra de las hazañas de ambos, lograda en las “24 Horas de Le Mans”, la famosa prueba de resistencia en la que “Super Tex” le bastó con participar una vez.

“Fui como novato y gané, entonces no tuve razón para volver”, explicó en abril, durante un homenaje por parte de Ford.

LA HISTORIA

La dupla es, hasta ahora, la única alineación 100% estadounidense (auto, equipo  tripulantes) en quedarse con el triunfo en el clásico del endurance, siendo el segundo año consecutivo en que la “Marca del Óvalo Azul” se apoderó de lo más alto del pódium”.

Aunque el californiano sabía que no era el mejor especialista en circuitos permanentes, la reputación que ya se había formado para desarrollar un vehículo rápido fue la razón por la que lo llamaron para competir.

“Todo lo que puedo decir es que estoy complacido que me haya elegido”, dijo Foyt. “No parece que haya sido hace 50 años, pero nuestra salud lo ha mostrado. Siempre tuve mucho respeto hacia él, como preparador de autos y piloto de carreras”.

El coche en cuestión era el Ford GT 40 Mk. IV, una de las cuatro versiones nuevas de la marca estadounidense, mediante los equipos Shelby American y Holman-Moody, de entre las 12 máquinas que la fábrica inscribió en total, y que habían dominado los entrenamientos y la clasificación, pero que poco a poco fueron experimentando problemas, como el caso del tripulado por Bruce McLaren y Mark Donohue, quienes se quedaron con la pole.

La dupla es muy famosa en el ámbito estadounidense por sus logros en diversas categorías.

La dupla es muy famosa en el ámbito estadounidense por sus logros en diversas categorías.

Mario Andretti y Lucien Bianchi fueron los únicos que dieron pelea contra la alineación estadounidense, para la que Foyt solo acumuló 10 vueltas de práctica, situación de la que nunca mostró preocupación, a pesar de las advertencias de Gurney sobre lo que podría vivir en un evento de tal dificultad. Eventualmente, la experiencia la adquiriría sobre la marcha.

“Cuando fui a los pits Dennis Hulme, quien estaba en otro Ford, estaba liderando; sabía que él estaría ahí por mucho tiempo, así que lo seguí por alrededor de cuatro o cinco vueltas, fui afortunado de acercarme a él”, describió.

“Así fue como aprendí la pista. Sabía que él pondría el ritmo muy bien, por lo que tendría que ser rápido o no me dejarían seguir en el siguiente stint”.

LOS PELIGROS DURANTE 24 HORAS

La hazaña parece fácil, pero la carrera fue toda una odisea, como pasa cada año en Le Mans, en especial por la intensa batalla que Foyt tuvo con Andretti durante la madrugada, en la que este último se recuperó de un déficit de dos giros para tomar el liderato; sin embargo, el futuro Campeón Mundial erró en la frenada a la altura del Puente Dunlop, que provocó un golpe que también dejó fuera de contienda a cuatro GT’s.

Además, Gurney tuvo que lidiar con el Ferrari 330 P4 del británico Mike Parkes, quien a pesar de ir múltiples vueltas detrás, en lugar de arruinar su carrera, terminó por protagonizar una de las anécdotas más extrañas que se puedan relatar en la historia de la competencia.

“Yo tenía 3 millas por hora (de ventaja), incluso en su draft nos alejábamos, no podía alcanzarnos, pero tan pronto como yo levantaba sin tocar los frenos, él estaba detrás de mí, encendiendo y apagando las luces”, recordó.

“Hizo eso por al menos tres vueltas y estaba comenzando a molestarme mucho, y cuando llegamos a una curva llamada Arnade, que es de 90° a la derecha, me fui al pasto, a un lugar cómodo, y él se colocó detrás. Vi al espejo y no le hice señas, y probablemente estuvimos ahí 15, 18 segundos, y él aceleró y se fue”.

Poco fue lo que la casa de Maranello hizo ante Ford, que a pesar de tener preocupaciones tras el motor roto de Ronnie Bucknum y Paul Hawkins, se quedó con la victoria por segundo año consecutivo. Foyt y Gurney, quienes terminaron cuatro vueltas delante de Parkes y Ludovico Scarfiotti, iniciaron una tradición que se traspasó poco después a la Fórmula 1: celebrar con champaña.

Foyt

Esta fue la segunda de cuatro victorias consecutivas de Ford en el evento; durante la celebración, se encontraba Henry Ford II.

El final de la primavera de 1967 fue de los mejores que esta pareja pudo tener: Foyt había ganado su tercera Indy 500 entre el 30 y 31 de mayo, debido a que la lluvia provocó una suspensión de actividades por un día. Le Mans fue el 10 y 11 de junio, y una semana después, Gurney venció con su Eagle una semana después en Spa.

Este año, Foyt volverá al autódromo francés como invitado de Ford para disfrutar la edición de las 24 Horas de este año y para reencontrarse con el GT que pilotó hace 50 años; en abril, fue homenajeado por la marca con el “Spirit of Ford Award”, en conjunto con el Road Racing Drivers Club, por sus aportaciones al automovilismo.

Para la edición de este año, Ford llevará cuatro de sus GT’s, los cuales buscarán dar pelea a Ferrari, Aston Martin, Porsche y Chevrolet, en la división GTE Pro.

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