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“¿Quiere un 2018 Challenger SRT Demon? Primero firme aquí”

El 2018 Dodge Challenter SRT Demon será uno de los coches de producción en serie más brutales fabricados en Norteamérica. Es un coche preparado para drag que puede conducirse en vías públicas, y quisiera añadir que si se tiene un mínimo de cabeza. Los clientes que quieran hacer pedidos de este coche deben firmar en Estados Unidos un documento -ante notario- que exonera a FCA de los desastres que puedan provocar sus dueños haciendo un uso negligente del coche.

Por ejemplo, el cliente se compromete a no usar las funciones de competición en vías públicas

El acuerdo también informa de las limitaciones de las ruedas delanteras de drag Nitto NT05R, muy sensibles al desgaste en autopista, la lluvia o las bajas temperaturas. Hay que tener la sesera vacía para utilizar esos neumáticos en carreteras públicas, mejor dicho, fuera de cualquier pista de drag. Eso sí, están homologadas para circular por carretera, todo sea dicho.

FCA quiere ahorrarse demandas y pleitos estúpidos de esos que se ponen en Estados Unidos. Si un fabricante me vende un microondas y yo caliento nitroglicerina sin una advertencia, puedo demandar si explota… y ganar. Así de ridículo es. Lo más maravilloso de ese país no son los V8, es poder demandar a cualquiera por cualquier estupidez.

2018 Dodge Challenger SRT Demon

El fabricante hace muy bien en blindarse legalmente porque tarde o temprano habrá alguna desgracia. El modelo “inferior”, el SRT Hellcat con más de 700 CV, ha protagonizado algunos accidentes en manos inadecuadas. De todas formas, ¿qué porcentaje de los conductores tiene la cabeza en su sitio como para llevar de forma segura a un bicho como estos? ¿El 1%? ¿Me he pasado de largo? Al menos en los McLaren, Bugatti, Koenigsegg… el elevado precio ya hace una buena criba. Este vale 85.000 dólares (MSRP). Hay clientes que están poniendo 100.000 solo para que se lo entreguen antes, pero FCA respetará el orden correcto.

El acuerdo estipula que deben leerse las instrucciones antes de usar el coche. Si todo el mundo hiciese eso, los accidentes se desplomarían… incluso con los Fiat 500

Es que el acuerdo da unas obviedades que son para echarse las manos a la cabeza. Por ejemplo, se puede encargar sin asiento del pasajero, y el acuerdo implica saber que está prohibido instalar uno por cuenta del dueño si no es original. ¿De verdad hay que meter semejante perogrullada? En Estados Unidos sí.

Podéis consultar el documento y sus ridículas -pero necesarias- exigencias en Allpar.قالب وردپرس

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