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La primera multa por exceso de velocidad en la historia

Un Cheetah puede alcanzar corriendo una velocidad de hasta 129 km/hr, en tanto que un caracol tendrá suerte si recorre un metro en 45 minutos. Ahora bien, Turbo, el osado caracol de la película animada, podía, en virtud de su indomable empeño, alcanzar asombrosas velocidades que rayarían en el rango de 1 metro en 6 minutos; en tanto que el primo obeso del Cheetah de nuestro ejemplo, no podría ni en sueños alcanzar los 30 km/hr. ¿Eso qué tiene que ver con la primera multa por exceso de velocidad en la historia?, te lo contamos.

La velocidad es relativa en tiempos y espacios. Hoy en día, las multas por exceso de velocidad se aplican cuando se sobrepasan los 110 km/hr según el país y la carretera de la que se trate.

EL MÁS AÑEJO LÍMITE DE VELOCIDAD

Hace más de un siglo, cuando comienza nuestra historia el límite permitido era de 3 km/hr. Así, un borrascoso lunes 28 de enero de 1896, el empresario titular de la Arnold Motor Carriage, Walter Arnold recibió el honor de ser el primer infraccionado por exceso de velocidad en la historia de la auto movilidad. El hecho ocurría en East Peckham, condado de Kent, en el Reino Unido.

Walter Arnold primer multa de tránsito

Walter Arnold tiene la que para muchos quizás, es la nada honrosa primera multa de tránsito.

LA PRIMERA MULTA DE TRÁNSITO

Cuenta la historia que un obstinado, y por lo visto, atlético oficial, a bordo de una bicicleta, se dio a la obsesiva tarea de perseguir al revolucionario y escurridizo magnate durante un tramo de cinco millas, el equivalente a ocho kilómetros.

Finalmente, el uniformado le dio alcance y levantó una multa interpretativa por carecer de instrumento alguno para medir los excesos de Arnold y su recién adquirido Karl Benz con el que compartió el crédito de semejante hazaña.

Walter Arnold primer multa de tránsito

Walter Arnold

Se cuenta que Walter recibió orgulloso (lo que son las cosas), la primera multa por exceso de velocidad de la historia por “correr” a la irrefrenable e inconsciente velocidad de ¡13 km/hr!

Había cuadruplicado el límite de velocidad, lo que equivaldría a que nos multaran ahora en una autopista por correr a 440 km/hr.

Karl Benz, fundador de la marca Mercedes-Benz fue el más feliz por considerar que era una hazaña sin precedentes en el mundo de la automoción y nuestro amigo (hijo del viento) desembolsó la onerosa cantidad de 5 chelines por la multa y el total del proceso, algo así como 4 dólares.

LAS REGLAS

Lo que sí se quedó plasmado en los papeles oficiales del suceso, fue que este tipo de ingenios mecánicos debían circular con un “abanderado” que ondearía un estandarte rojo al frente para prevenir a los viandantes del peligro inminente.

El evento provocaría que, en menos de un año, el 14 de noviembre, el límite se incrementara a 24 km/hr., con la felicidad de todos los conductores que organizaron la “Emancipation run” con la copiosa convocatoria de 33 vehículos para correr de Londres hasta Brighton.

primer multa de tránsito

Recreación del abanderado que escoltaba a los autos que circulaban a una velocidad relativamente mayor.

Paradójicamente, estos sucesos desembocaron en el paso lógico que no se había dado: el rediseño de los autos que hasta ese momento no eran más que carruajes a los que se les habían quitado los caballos para sustituirlos por un motor de cuatro tiempos.

Finalmente, el temerario Arnold, pionero de las altas velocidades, santo patrón de los irrefrenables comenzó a fabricar automóviles apenas después del suceso acaecido, en 1896.

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