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Takata ofrece condolencias y se declara en bancarrota

Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, una gran empresa japonesa entra en bancarrota, tras comprobarse que en Takata sabían del fallo que ha causado al menos 16 muertes.

TAKATA: ACOMPÁÑENNOS A VER ESTA TRISTE HISTORIA

Fundada en 1933 como una de varias compañías que cimentarían el ingreso del Imperio Japonés a la Segunda Guerra Mundial, Takata comenzó fabricando textiles, de donde pasó a desarrollar arneses de seguridad para paracaídas (quizá los fallos desde entonces propiciaron la creación de los “Kamikazes”). Ya en la época de la postguerra comenzaron a experimentar con cinturones de seguridad para autos, además de otros elementos como volantes.

El crecimiento de Takata fue tal que en el año 2000 se dieron el lujo de absorber a uno de sus principales competidores en Alemania: Petri.

1995: PRIMER AVISO, CINTURONES DE SEGURIDAD

Ya desde mediados de los años noventa, la empresa se vio inmiscuida en un Recall masivo que afectó a más de ocho millones de vehículos de marcas japonesas y americanas. En esa ocasión, se determinó que el plástico del que estaban hechas las hebillas de los cinturones de seguridad (ABS: acrilonitrilo butadieno estireno, que también se usa para juguetes como los bloques LEGO), podría volverse quebradizo con la prolongada exposición a la luz ultravioleta, lo que ocasionaba problemas al cerrar la hebilla o al abrirla luego de un siniestro.

En aquel entonces, Takata se hizo acreedora a una multa de 50,000 dólares por parte de las autoridades estadounidenses.

2013: ANNUS HORRIBILIS

En 2013, varias marcas comenzaron a requisar de manera voluntaria sus vehículos equipados con bolsas de aire Takata, que para entonces se había convertido en el proveedor más grande de dichos implementos de seguridad al copar 20% del mercado. La Agencia de Administración Nacional de la Seguridad del Tráfico en las Carreteras de los Estados Unidos (NHTSA, por sus siglas en inglés), determinó que un desperfecto en los Airbags había causado la muerte de al menos ocho personas, una de ellas en Malasia y el resto en Estados Unidos.

La larga lista de automotrices afectadas se iba incrementando a medida que proseguían las investigaciones: Toyota, Honda, Nissan, BMW, Isuzu, Chrysler, Mazda, Ford, Daihatsu, Subaru, General Motors, Tesla, Saab, McLaren y Mitsubishi.

OTRA VEZ EL PLÁSTICO

La NHTSA determinó que el inflador de las bolsas de aire se habría degradado con la humedad o la luz ultravioleta, desestabilizando los químicos a base de nitrato de amonio. El impacto no sólo producía una explosión química, sino que el inflador estallaba, reventando la bolsa y arrojando esquirlas de plástico y metal al rostro de los ocupantes del vehículo. Se determinó que una mujer de 42 años murió a causa de una esquirla que se clavó en su cuello.

Takata detectó que los infladores defectuosos habían sido ensamblados en su planta de Monclova, Coahuila, donde no se dio un manejo adecuado de los químicos.

EL RECALL MÁS GRANDE DE LA HISTORIA

La NHTSA determinó que la empresa tenía conocimiento de este desperfecto al menos desde 2003. Se estima que el llamado correctivo afectará a entre 40 y 53 millones de autos. Al menos en los Estados Unidos, apenas se han reparado una tercera parte de las unidades afectadas, aunque en Japón el avance es ya de un 75%. Sin embargo, no hay datos del progreso en otras latitudes.

Hay entre 16 y 17 muertes vinculadas con el desperfecto de las bolsas de aire, además de 180 heridos.

TAKATA SE DECLARA EN BANCARROTA

Takata lleva estos cuatro años trabajando a marchas forzadas para reemplazar las bolsas de aire defectuosas, que se encuentran incluso en vehículos de año-modelo reciente. Incluso, han tenido que pedir ayuda a otros proveedores para hacer frente al Recall. Sin embargo, esto ha acarreado años de pérdidas; se estima que los pasivos de la empresa actualmente se encuentran entre 10,000 y 15,000 millones de dólares (MDD), incluyendo una multa por mil MDD y un préstamo del gobierno estadounidense por dos mil MDD.

Los activos de Takata, excepto su producción de bolsas de aire, serían absorbidos por la empresa de capital chino asentada en Japón Key Safety Systems, por un valor de unos 1,590 MDD y la promesa de conservar a los empleados.

TAKATA OFRECE CONDOLENCIAS

Shigehisa Takada, presidente, CEO de Takata y nieto del fundador, fue duramente criticado por no expresarse acerca de las víctimas cuando declaró la bancarrota, por lo que emitió un comunicado donde afirma: “Ofrecemos nuestras condolencias a aquellos que perdieron sus vidas y a quienes sufrieron lesiones”. Sin embargo, también ha sido criticado por no ofrecer disculpas.

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